Se fundó el 26 de noviembre de 1905 por la iniciativa de un grupo de inmigrantes, como una mano tendida para sus coterráneos. Hoy es un símbolo de la ciudad.

Un día como hoy, pero hace 120 años, un grupo de inmigrantes provenientes de distintas regiones de Italia fundaron en Pilar la Societá Italiana Vittorio Emanuele III, homenajeando con esa designación al entonces rey de Italia. Posteriormente se la denominó como hoy todos la conocemos: Asociación Italiana de Socorros Mutuos, Cultural y Recreativa de Pilar.

La tradicional institución pilarense celebra hoy un aniversario trascendental, sin alejarse de aquellos principios que la vieron nacer.

En 1905 el objetivo principal era la ayuda mutua, la mano tendida para colaborar con los nuevos inmigrantes que llegaban a la Argentina en busca de un mejor futuro; pero también era una forma de compartir la nostalgia por la patria lejana, la posibilidad de cantar, reír y también llorar en la misma lengua.

Aquellos pioneros fueron vecinos como Santín Gussoni, Félix Cattaneo, José Troilo, Francisco Vergani, Giuseppe Bértola y Luis Bertazzoni.

A lo largo de los años, algunos de sus presidentes fueron Vittorio Vergani, Rafael Guida, Aquiles Gabriele, Pedro Bartolacci, Roaldo Barbesini, Silvio Bisognin, Norberto Oliva y Manuel Vázquez, hasta llegar a la actual gestión de Gladys “Nené” Pirsch, primera mujer en conducir a la institución.

 

In crescendo

A medida que las familias iban echando raíces en la nueva tierra -donde ya nacían, crecían y se educaban sus hijos-, la institución también fue arraigándose en la comunidad pilarense y en su sede original de la esquina de Hipólito Yrigoyen y Belgrano, donde ya no eran sólo italianos los que se reunían en torno a las mesas del bar que funcionaba allí.

En ese edifico, todo un adelanto para aquel pueblo aún casi campesino, también funcionó durante décadas el Cine Gran Rex. Los descendientes de los fundadores comenzaron a invitar a sus amigos para jugar al billar, al dominó o a las cartas y también comenzaron a asistir a otras instituciones de Pilar donde conocieron a sus futuros esposos y esposas pertenecientes, muchos, a otras colectividades.

La asociación, sin embargo, mantuvo su impronta italiana y los nuevos miembros fueron conquistados por la música, otras expresiones culturales y la gastronomía peninsular en los numerosos festejos que se realizaban.

Luego, en los ‘60, vino la adquisición de la hermosa quinta de Pedro Lagrave y Battaglia donde hoy funciona la sede social; y con ella, poco a poco, la incorporación de actividades culturales y deportivas.

En la actualidad, en la Asociación Italiana se dictan cursos de lengua italiana, teatro, patín artístico, yoga, acrobacia en telas, artes marciales, vóley y swing. También hay canchas para la práctica de paddle y fútbol, un gimnasio con aparatos y una pista de automodelismo.

En la sede también dicta sus clases la Universidad Pedagógica y en el edificio original, frente a la plaza, funciona Il Piccolo teatro.

 

Conocénos

No son leyendas, ni se aplica el rigor del historiador: está compuesto por relatos sobre vecinos, personajes y sucesos que marcaron al distrito a lo largo del tiempo, especialmente en el sigo XX.

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