Norberto Bianco atendía partos y cesáreas en el centro clandestino de Campo de Mayo. Además se desempeñaba en la Clínica Privada Pilar.

El médico Norberto Bianco es uno de los tantos personajes siniestros que dejó la última dictadura militar sufrida por la Argentina. Juzgado y condenado por robo de bebés, actuaba en los partos que tenían lugar en Campo de Mayo –convertido en campo de concentración clandestino en esos años-, mientras también trabajaba en la recordada Clínica Privada Pilar.

Los pilarenses de ese entonces recuerdan que era un secreto a voces que el médico “ofrecía” bebés en diferentes ámbitos "como si fueran cachorros", tal como recordaba un vecino hace años a El Diario. A su vez, en la clínica de Rivadavia y ruta 8 le habían puesto -a sus espaldas- el apodo de "Capitán Piluso", ya que constantemente se jactaba de estar armado.

Con la llegada de la democracia, el médico se fugó a Paraguay para evitar que se conociera el verdadero origen de Pablo, el nieto recuperado número 86, del que se había apropiado. Era hijo de los militantes peronistas Norma Tato y Jorge Casariego, secuestrados en 1977 y desaparecidos desde entonces. Pablo Casariego Tato conoce la verdad desde 2007.

En Paraguay, la familia hacía vida normal. A los chicos los inscribió en la escuela con el apellido Polimeni, el de su madre, Elsa. La primera denuncia se hizo en 1985 y desde ese momento se pidió por su extradición y juicio. Por la apropiación de los menores Bianco fue extraditado dos veces, una en 1997 y otra, la definitiva, a pedido del juez Federal de San Martín, Alberto Suárez.

El juicio

Luego de varios años de pedir su extradición (y gracias a la insistencia de las Abuelas de Plaza de Mayo), finalmente Bianco fue juzgado por los partos clandestinos de Campo de Mayo en 2014, hecho histórico ya que se trató de la primera vez que en banquillode los acusados estaban médicos que habían participado de la represión ilegal. Junto a él estuvieron el también médico Raúl Martín y la obstetra Luisa Arroche; además de los represores que tuvieron a su cargo la zona, Santiago Riveros y Reynaldo Bignone.

En Campo de Mayo, Bianco fue jefe del Servicio de Traumatología de la institución. En el juicio, la querella y la Fiscalía, a cargo de Martín Niklison, coincidieron en señalarlo "como un 'personaje clave' en la asociación que los unificó junto a otros profesionales militares cuyo objetivo fue despojar de sus niños a detenidas ilegales cuyo destino era la desaparición", tal como explicó en su momento el diario Página 12.

Según la acusación fiscal, el médico actuó “en la atención de las pacientes embarazadas y acompañó a enfermeras en sus controles, asistió cesáreas, participó en el traslado de las parturientas utilizando su propio vehículo y permitió que las internaciones y nacimientos no fueran debidamente registrados”.

Los partos se atendían en el área de epidemiología del hospital y las mujeres permanecían con los ojos vendados y esposadas a la cama en una habitación. “Los niños eran llevados a la nursery y se les colocaba una tarjeta que decía ‘NN’ y no había registros de ellos ni de sus madres”, recordó el fiscal federal Federico Delgado en el dictamen de elevación a juicio.

“Bianco era en Campo de Mayo lo que el Tigre Acosta fue para la ESMA”, se dijo en aquel momento, dando una definició tajante sobre el personaje en cuestión. El médico Jorge Comaleras, que trabajó en el Hospital Militar de Campo de Mayo, en una de sus declaraciones ante la justicia afirmó que “Bianco –médico mayor del Ejército- se encargaba del traslado de esas madres una vez que habían dado a luz en su propio coche.

Condena

El monstruo con ambo fue condenado a apenas 13 años de prisión (la fiscalía había solicitado 30). Además, recibió el beneficio de la excarcelación en 2017 por haber cumplido dos tercios de su condena gracias a una decisión del Tribunal Oral Federal 6.

En 2018, al igual que a Miguel Etchecolatz, se le permitió pasar parte del verano en el Partido de la Costa, lo que generó el repudio de diversos sectores. El fallo fue revocado y volvió a quedar en prisión.

En la actualidad, Norberto Bianco tiene 80 años y su último paradero conocido fue la zona de Bella Vista.

Conocénos

No son leyendas, ni se aplica el rigor del historiador: está compuesto por relatos sobre vecinos, personajes y sucesos que marcaron al distrito a lo largo del tiempo, especialmente en el sigo XX.

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